sábado, 11 de enero de 2014

Quedamos en vernos pronto.

Nos quedamos en vernos pronto.

Procuraba ir a verla mañana...Pero, eso era imposible en mi...

Miles de cosas me impedían acercarme a ella.

Pero, de aquello solo bastaba ''esperar'' hasta que llegase a ella.


Era un día común y mis días eran rutinarios. De esos días pasaban sin nada importante, las noches no eran nada para mi, la vida era muy desolada, y quería morirme lentamente cada día. Los días recorrían sin rumbo alguno, pasaban los días, los meses, quizá unos años, de poder sentir ese aquél, de ese amor, que dicen que es amarga tu dulzura, cuando tus frutos 
deliciosos son los más dulces que existen.


Mi vida era muy rutinaria, mi vida, era interesante cuando veía que necesitaba hacer algo. Pero, después, era solitaria, un sin fin de explicaciones que no le he podido dar respuesta alguna. Tendría que volar con alguna que otra droga alucinógena para ver aquellas respuestas que acabo de un rato se olvidaban y eran cenizas en mi mente. Esos días se volvían tan repetitivo, tan de todo que solamente quería irme y vaciar mi mente con cualquier cosa y no sentir nada. Luego, después de varias noches, de varias madrugadas pensando en mi...Salieron miles de cosas por mi mente llevando en sí una lluvia de ideas que me cautivó 
esa aquella noche...


Y no sé, una noche. Me dio por escribir, esas sensaciones de que algo debe salir de mi mente, así sean palabras que a alguien, y quizá a un yo, que pudiese comprender lo que hago aquí y ahora. Las noches eran importantes, o solo me emocionaba sentir la brisa de la noche... Esas noches, iba, me iba solo sin importar nada. Me iba solamente a contemplar la belleza de la luna, a contemplarla y así fueron las noches... 

Unas veces salía a contemplarla pero, esas noches no salía a verme, no salía como todas esas noches en las que escribía miles de versos, miles de palabras a su nombre. Así que esos días, solamente le escribía, con la luz que propinaba la noche oscura, versos tristes, que terminaban siempre con alguno que otro sentimiento o explicación llamado amor.
Habían también esas noches que se posaba en mi ventana. Solamente sabía que ella estaba allí cuando pasaba y dejaba y reflejaba poco de luz blanca en mi ventana. Esas noches me sentía lleno, feliz, amado. Me sentía como si alguien me amase tanto que no quisiese que dejara de escribir, era así, un amor celoso. Un amor que aunque era raro. Me sentía feliz, aunque no había nadie por quien inspirarse, por quien desear compañía, solamente estaba ella. Reflejando luz y alumbrando mi noche como si fuese de día... Pero, solamente la luna esperaba mis palabras para descansar en la madrugada que ya despertaba el sol.
Pero, esas noches necesitaba compañía. Ya lo necesitaba. Me sentía realmente solo y sin nadie, sin nada. Con miles de historias sin nadie con quien compartirlo...

Una vez saqué a mi perro a que me acompañase. Esos días que salía Luna Llena...Pero, todo era diferente...Las cosas que planeaba para mi vida en cosas que siempre he querido, todos esos días planeando qué es lo que me tiene prevista mi vida.
Solo qué.. Al ver a mis amigos, con esa felicidad pegada en sus rostros al lado de una mujer cuyos propósitos se les notaba en sus bellos rostros ''Ser felices aunque duela, aunque la vida me de miles de razones para ser infelices.'' Y yo. Tan solitario me dije una vez. Y esa única vez se volvió rutinaria...

''¿Alguna chica querrá leerme, se interesará por mi, que charlaríamos todas las noches sin propósito alguno, solo sentir un poco de los dos cada noche, solo lo que importaba esas noches era leernos, compartir muchas cosas y una que otra vez sonreír por cosas que nos agradan?'' Pensé. Entonces, esa noche estaba solo. Solo completamente, era muy tarde en la noche. Esperaba a que solamente una chica sintiera o sintiese algo parecido a lo que yo sentía. Algo más bello, algo que ni sé que pueda ser, algo que ni sé su significado pero se lo damos a una persona, ese algo, esa nada que puede serlo todo. Y esa noche recordé esa vez que estaba leyendo un libro de frases célebres. Una que me encantó mucho era esta: ''El amor no tiene significado, por que si le daríamos tendría límites, y el amor no tiene límites.'' Con eso concluí qué...


Debería andar solo, que todas mis cosas, planes, propósitos, los que iba a marcar en mi vida era por mi mismo. Pensaba así en ese momento por el hecho de que solamente por un amor no correspondido o simplemente la conocí en un tiempo donde no debí conocerla de hace unos meses. Era un estúpido al decir eso. Pero, en realidad era así...
Dejé de amar, dejé de ser el Yo que era anteriormente: Y bueno, surgieron los días, las semanas, los meses y seguía infeliz,a nadie le interesaba aquello que me pesaba en mi interior. Y mis amigos pensaban que mi vida era feliz, hasta mi mamá creyó en esas cosas. Nadie sabía como estaba realmente. Esos días, se convirtieron en millones de desilusiones, amores ciegos, cigarrillos sin terminar..

Y de aquello, todo terminó mal.Surgieron miles de problemas con aquello que había pasado. Estaba en una tristeza debidamente indescriptible, terminaba también mis días con un miedo, y alguna que otra tristeza que abundaba en mi ambiente- Sin felicidad. Sin ganas de nada. Después de aquello concluí qué debería dejar el ambiente que vivía por otro...


Unos días, esos días que me reponía y me sentía ''feliz'' por cosas que lograba por mi mismo. Un día, me habló una chica. Esas chicas que sin razón alguna hablan por cualquier cosa que le ocurra. Y a ella quiso hablar conmigo. De esa charla pequeña y corta. Empezamos a hablarnos poco a poco casi todos los días, unos días sí, unos días no. Luego, era habitual hablar todas las noches, todos los días, eramos inseparables aunque no nos conociéramos perfectamente. Esos días no acababan nunca y en las madrugadas ella quedaba dormida. Yo solo le comentaba que le iba a escribirle cosas, escribirle así sean cosas que ni ella sepa que son para ella. Y una que otra noche. Pensé, y tenía la idea de que me gustaba.


Solo sentía que los días con ella se iban y se iban leeento, y con rumbo alguno. Todavía no lo sabía para donde iba a llegar esa aquella conversación que ocurrió como una casualidad.Unas noches, no dejábamos de hablarnos. Amanecía y hablábamos y hablábamos.Solo qué... Una noche, empezamos a narrar como las cosas que quisiéramos ser, ella solo soltó unas breves palabras. Fue tan inexplicable ese momento que lo único que me acordaba era... ''Creo que me he enamorado de usted. Y no era un simple pensamiento ni un sentimiento. Usted me enamoró como pocos no me encontraron, me enamoró por bellas palabras que recuerdo cada noche antes de dormir. Y te soy sincera. Puede que me den miles de motivos para no enamorarme de usted tan pronto. Pero, fue el único en entender mi locura.''


De ese momento entendí que había encontrado lo que había anhelado por mucho tiempo.De muy cortas palabras solo salieron pequeñas cosas. ''No buscaba a nadie, pero te encontré, en miles de maneras te vi. Y me sonrojé al pensar que al no buscar, al sentirme triste y desolado por esas semi-muertes que ocurrían por esos viejos amores. Te encontré, entre miles de chicas, entre miles de cosas que parecían perdidas, te encontré...''
Llegaban las noches, hablábamos, nos sentíamos llenos de amor, y solamente pasaban los días y los días hablando con ella, parecían que no acabasen y fuesen eternos para cada uno de los dos. Pero, ella quedaba dormida, ella solamente se quedaba hasta la media noche hablando pero, siempre se despedía de un ''Hasta luego amor, espero encontrarme contigo en uno que otro sueño..''

Luego se nos ocurrió la gran idea de llamarnos cada noche, cada día que pudiésemos hablar. Hablábamos por celular, le mandaba textos todas las noches deseándole ''Buenas noches princesa.'' Y de aquello solo había que esperar...
Y
En ...
Esa noche solamente le dije... ''Quedamos en vernos pronto.''
Ella quizás no sabía con qué pudiese contestarle...
Solo quedó muda y se quedó dormida.

Solamente... ''Quedamos en vernos pronto.''

jueves, 26 de diciembre de 2013

Telemiscommunications.

No sé como hablar de esto.
Aquello que ocurrió una noche.
Esas noches que todo andaba normal con ella.
Pues, esta noche no fue así...

El día fue un poco lento para mí. Desperté al lado de ella...Ella se había ido para el trabajo. Me dijo que se iba a demorar. Y bueno. Yo solo quise esperarla.

El día estuvo muy solitario. Me desperté y pensé que estaba con alguien. Pero no fue así. Estaba muy solo...
Estaba solo en esa casa... Miraba a mi alrededor, mire por la ventana, el cielo estaba oscuro, estaba gris el día, y pensé en acostarme... Y luego me dirigí a la cocina para ver si había comida en el refri...

Abrí el refrigerador para ver qué puedo comer... Pensé en hacerme algo instantáneo y ya. No molestar en todo el día.
Comí un poco. Había cerveza fría de ayer. Me la tomé con un poco de comida que había, y solamente miraba a mi alrededor... Estaba solo, estaba muerto... Como por decirlo así. Estaba degollado por la soledad que habitaba hasta en  la casa...

Me subí al segundo piso. Entré al baño a bañarme  y salir de esa casa... Por un momento dije que alguien estuviese ahí..
Pero lo que había era esta puta soledad que habitaba en mi...

Después de aquello. Me fui, caminando sin rumbo alguno. Pensé en irme a un hotel y quedarme ahí... o si no también irme de la ciudad. Pero, era ilógico. ¿Perder a esa gran chica que llegaba todas las noches, a besarme, a expresarse lo mucho que me ama y dejarla por una soledad que no duraría ni un mes? - Pensé.

Luego en todo el camino, en todo ese camino empecé a hacerme demasiadas preguntas... Solamente me sentía solo todos los días que la pasaba con ella. No era ella. Era su trabajo... Yo trabajo solo los fines de semana y ella trabaja casi todos los días.. No nos veíamos constantemente. No podía ni ir a su trabajo. no tiene tanto tiempo para estar conmigo... Y solamente me sentía así... Como dicen por ahí. Contra la pared. Sin nada que pueda hacer. Pero, lo único que se me venía a la cabeza era solamente esperarla.
Era la única que había aceptado tal como yo era. Y encontrar a una mujer que acepte mi locura. llevaría mucho tiempo en encontrarla... Ni encontrarla. Ni al amor se puede encontrar recién hecho... A esa mujer nunca la he de encontrar...

cogí transporte hacia llegar al centro de la ciudad. Estaba muy lleno ese bus esa tarde. Todos me miraban con caras de angustia, de tristeza, y muy pocos con un sonrisa pegada en el rostro. Solamente yo era el que se lamentaba y pensaba si ella estuviese bien, no lleve ni móvil si me llegase a necesitar... Solamente me quería desahogar por la inmunda soledad que habitaba mi cuerpo. Cada minuto, cada segundo pensase eso... Y al llegar al centro de la ciudad. Me bajé. Estaba triste. No se me notaba en mi rostro, pero en sí. Necesitaba desahogarme, llorar. Eso, eso es lo que sentía esa tarde..

Pero, de tantas cosas que pasaban en mi cabeza esa tarde. Gris, sin vida, hacía frío. Y me fui a un lugar donde pudiese estar bien. Y en ese lugar era el lugar menos pensado para mí... Me fui al centro. Sí, al centro de la ciudad a comprar una taza de chocolate. Esa pastelería que hacía años que la habían abierto. Hasta decían que el mismo Jorge Eliécer Gaitán tomaba casi todos los días chocolate en esa pastelería. Era un sitio muy bueno, quería entrar sin ser visto por los demás comensales. Me fui rápido hacia una mesa. Me senté y esperé a que el mesero me hablase. O alguna que otra señal le hice para que me atendiera.

Luego de esperar un largo rato me atendió el mesero.
Hablé con él... Y le dije solamente lo que quería esa vez.
Un chocolate bien caliente. O quizá frío de esta enorme soledad que me evadía esa tarde.
Está bien, le dije al mesero que caliente. No me amargaré tanto el día.
Esperé.
Miré a mi alrededor..
Y vi a gente tan feliz en esa pastelería. Felices, llenos de todo. Acompañados de la familia. suponía...
Y luego pensaba. ¿Y mi familia donde estará?
Luego de tanto tiempo sin estar con la familia. Pensé en un momento en que había olvidado a los que realmente es un amor eterno. Por decirlo así.
Y esperé que estuviese mi pedido... El mesero me miró y vio que tenía afán. Y así era que yo estaba. Estaba que asesinaba a aquél honorable mesero.
Me trajo mi pedido, dejé casi medio vaso. le dejé lo que compré y más la propina y me fui rápido de ahí...

Cogí un taxi para que me llevase a la casa de mis padres. Lo bueno es que no había nada que me impidiera ir. Luego. Llegué. pagué el taxi... no era muy lejos de donde estaba...
Toqué la puerta, y me abrió mi madre. Ella no se esperaba eso esa tarde... ni yo...
Al verme, me dio un abrazo. Me sentí en casa...
Pregunté por mi papá. Y mi mamá bajó la cabeza. Y me invitó a la sala...
Sus únicas palabras que me dijo fueron claras y concisas...
Ella con una voz aguda me dijo:
Tu papá está muerto, estuvo vario días en el hospital por un paro cardíaco que había tenido recientemente, y se había quedado varios días en el hospital y los médicos decían que pudiese salvarse... Pero, a cabo de unos tres días. Murió.
Yo caí, de repente a donde estaba sentada mi mamá. Lloré tanto, que mis ojos se aguaron. Me arrodillé y maldecía, me maltrataba las manos, me hacía sentir mal, me sentía tan culpable de haber olvidado a mi familia, a la que pudiese estar mal, que me drogue, que sea alcohólico, que sea lo peor para todos. La familia siempre ha estado allí para recibir amor. Pero, me alejé de todo, de ellos, por la familia que estaba gestando y alguna parte de esa historia, pensé en no olvidar a mi familia. Y lo que hice no fue ni igual...

De pronto se puso de noche... Ya me tenía que ir. Había hablado lo mucho que estimaba a mi papá. Aunque su personalidad no era la mejor, un alcohólico, mujeriego que quería hacerse dinero fácil haciendo cosas...
Pero, no importaba todo lo que hacía. Él fue mi papá...

Me despedí de mi mamá con un abrazo que no quería que se acabase. Y le prometí que la iba a visitar los días que pudiera. Le dí dinero para comida y me fui...

Solamente estaba triste... Quería estar solo, quería olvidarme a mi... Quería devolver el tiempo para aunque sea decirle a mi papá que lo amo, que nunca lo dejaría solo... Pero, ese día nunca llegó y me olvidé, olvidé a mi familia... Olvidé por completo quien era en verdad...

Cogí transporte rápido. Ya era muy tarde...
Le dije al taxista que me llevara rápido..
Y así fue...

Llegué a la casa...
Cogí las llaves donde  siempre las guardo y abrí la puerta.
Ella estaba allí, estaba enfadada y triste a la vez.
Me dijo que me estuvo llamando y yo nunca contesté y ella solo quería hablarle de que va a tener más tiempo para estar los dos... Le cambiarán de lugar de trabajo y quizá puedan vivir mejor...
Él se puso feliz, y luego decayó. Le susurró en el oído que su padre había muerto hace tres días y que se sentía mal por que no había tenido tiempo, no había tenido tiempo para estar con ellos... Y se sentía culpable.. y decía muchas cosas en las que ella reaccionó con un ''Tan solo es un ciclo de la vida, fue feliz en su vida, fue trascendiendo en los años esa felicidad y luego murió sin ningún sentimiento...'' Al decirle eso, se puso a llorar, como si no hubiera hecho nada por impedir, o solamente despedirse de él... ¡Nada! Solo estaba lleno de remordimientos y no quería saber más de ese tema...


Esos días fueron inagotables para él... estaba muy acabado con esa noticia...
Los días pasaban y el vacío en el corazón seguía y seguía...

Solamente el quería hablar con su padre... Y no saber que se murió sin saberlo...
Luego de esos días, se mudaron un poco cerca a la casa de su madre. Estaba ''feliz'' por el hecho que estaba con su mamá y su esposa.

Los días siguieron y el no soportó más... Le dijo muchas cosas a su esposa, salió de la casa muy tarde, triste desolado, con esas ganas inevitables de morir...
Luego de caminar tanto. Llegó a un semáforo, no había ningún carro.. no había nada.
Se le apareció de la nada un joven. El tenía el leve presentimiento que iba a robarlo.
Y hizo lo que no tuvo que hacer... Corrió hacia la otra cera de la calle, el joven sacó un arma de fuego.
Y lo mató de un solo disparo.

Y ahí no volvieron a saber de aquél... Desapareció de este mundo como todos. Y solo pensó en algún instante que estaría con su padre...


sábado, 21 de diciembre de 2013

Solamente quizás la vuelva a encontrar.

Y surgieron los días, las semanas, los meses tras ese incidente que ocurrió como una casualidad. Algo que nunca va a ocurrir nunca más y que solamente la mente dictaba el recuerdo. Aunque viejo, tardaría años en hacerlo un olvido por completo. Pero esos días todavía no han llegado.

Ha pasado mucho tiempo desde aquél casualidad. Yo le diría ''suerte''.
Todos los días pasaba por aquella cafetería. Solamente sonreía al ver esa aquella cafetería. Cruzarse por mis ojos, y recordar ese bello momento. Aunque sea estúpida. Tardaba demasiado en pasar por ahí.


Esos eran casi todos mis días, solo que, simplemente me sentía solo, desolado. Sin nadie con quien compartir amor, sin nadie con quien compartir sonrisas y felicidad a niveles muy altos.
Que simplemente surgían soledades y tazas de café muy calientes. Y así, revivía cada recuerdo. Bueno, aunque sea uno. Lo sentía como si fuesen muchos. 

Ya pasados semanas después de recordar mucho, de embriagarme de mucho café, y de no dormir en las noches. Pensando en que algún día pudiese verla. Decidí hacer algo. Algo que jamás se me hubiera ocurrido.

La intenté olvidar con todas mis fuerzas. Solo que al tratar de olvidarla surgían alguno que otro recuerdo de esa aquella vez.
Fueron difíciles esos días, que se transformaron en semanas. Mi vida ya no era igual. Era esclavizado de un recuerdo efímero que todavía encerraba en mi mente. Y las cosas no iban como realmente quisiera que pasase.

Los días, las semanas se pusieron muy largos, muy amargos, muy fríos. Salía de casa temprano. A contemplar la madrugada. En ese frío degollador. Encontraba algo con qué contemplar. Y de pronto intenté alejarme, perderme, sentirme como un imbécil al saber que no la volviese a encontrar.

Luego el día menos pensado, el día que estaba tan atareado por tantas cosas que realmente ni me importaba. El trabajo era un asco, solamente pensaba en retirarme, en descansar y tomar algo para aliviar penas. 

El momento, el mejor momento del día.
Salí del trabajo, salí muy rápido, que realmente quería irme de esa mierda que llamaba ''trabajo'' y me surgió algo de momento. Lo pensé dos veces. Y realmente pensé en ir a aliviar penas como lo tenía previsto esa noche después del trabajo.

Caminaba solo, solitario, sin ningún destino. Caminé sin rumbo alguno. En esa noche era un viernes. Para unos diversión. Para otros desolación, para otros tan solo soledad que acompaña muy bien con un poco de trago. Miraba a esa aquella gente. Se veía ''feliz'' No lo sé, tan solo pensé que realmente eran felices por alguna u otra forma, aunque sean pequeñas las cosas, aunque sean malas. ¡Aunque todo! Son felices haciéndolo... 

Seguí caminando. Surgían muchas incógnitas esa noche, recuerdo que me crucé con un vagabundo esa noche. Empezó a hablar como loco y pensé en pegarle pero me inquietó lo que me dijo. Y esto fue lo que me dijo: ''Realmente las cosas no tienen sentido alguno en la vida. Solamente uno mismo le da sentido.'' Pensé que estaba drogado. Pero realmente era coherente con lo que decía. Y que al final de esa cita que me dijo esa noche fue: "Me gustan las ideas de crear ruptura, de dar vuelta el orden establecido. Estoy interesado en cualquier tipo de revuelta, desorden, caos, especialmente actividad que parezca no tener ningún significado. Parece el mejor camino hacia la libertad - libertad externa es una forma de llegar a la libertad interior."  Sonrió y sin saber el por qué. Pero, me dijo que era de  un cantante. Ese que se llamaba Jim Morrison...

Luego de que el hombre mi dijo eso... Sólo pensé que él vivió en esa época. Esa época que todo era amor y paz. Sí, en esos hermosos 1969, woodstock, hippismo y demás... Pensé que era un hippie que realmente no hizo nada en su vida. Pero, logró lo que muchos no pudieron, o los que realmente consiguieron sus cosas, dinero, mujeres, cosas, casas, demás. Pero él logró eso... Sí, eso como comúnmente llamamos felicidad, libertad, ¡eso es lo que muchos no lograr alcanzar! Todavía somos esclavos de un trabajo que realmente solo nos serviría para ganar dinero y  cosas. ¿Pero luego qué? Quizá suena loco. Pero, realmente quisiera cambiar esa vida que tenía, de desolaciones, de amores viejos, amargos, de estrés, de trabajos sin sentido alguno, de un tiempo en el que no me alcanzan para mi... Se lo cambiaría por esa felicidad. Aunque viviese en la calle. Era feliz... Luego de hablar con el vagabundo.  Me fui directamente a coger un tren. Pagué el pasaje y esperé el tren. No sé a donde iba. Solamente quería ver pasar todo al rededor esa noche. Quería olvidarme de ella, de mi trabajo y de muchas cosas más que no me dejaban ser feliz.

Llegó el tren después de 10 minutos esperando solo en esa estación...
Entré a ese tren. Había poca gente. Pensé que era tarde y pregunté qué horas eran. Y sí, era demasiado tarde. Igual ni me importaba si llegase o no bien a casa. Solamente quería tiempo para mí, para pensar en lo que me dijo aquél vagabundo filósofo. En el tren habían como una especie de parlantes. Él conductor era más o menos viejo. Pero, se puso una canción que me destrozó. Era nada más y nada menos que: ''Trátame suavemente'' De esos clásicos de Soda. Uf, sentí que realmente narraba lo que algún día soñé con ella. Bueno, la canción es un poco erótica. Si le pones cabeza. Pero, es hermosa. ''No quiero soñar mil veces las mismas cosas, ni contemplarlas suavemente. Quiero que me trates suavemente'' 

Pasé todo el recorrido pensando en esa canción que ni duró tres minutos. Y decía lo que completamente había soñado.

Luego llegué a la última parada de aquél tren. bajé de ese tren, y me fui caminando hacia la salida de esa estación. 

Era tarde. Muy tarde digo yo. Caí en un estado de desconexión. En el cual pensé que realmente debía salir de esa utopía que albergaba mi mente en esa noche. Y pensar en mi. 
¿Qué quería realmente?
Quería otras cosas, viajar, embriagarme hasta vomitar, salir con amigos, hablar sobre cuentos e historias demasiado grandiosas. Y saber que realmente el amor no me importaba mucho en esos tiempos. Y lo que realemente importaba en mi vida. En lo poco que he vivido.
Pero seguía pensando en que realmente quizás la vuelva encontrar.
Así sea en otra vida.
Así sea en la muerte.
Así sea que la encuentre.
Solo quizá no vuelva a verla por el resto de mis días.
Solamente quizá esté en uno que otro sueño. 
En los que comparto con ella.
En esos sueños que caigo casi todos los días...
Solo quizás la vuelva a encontrar...

domingo, 8 de diciembre de 2013

Sobre alguna sonrisa que alguna vez cautivó a un hombre que perdió oportunidades de ser feliz.

Y luego, empezó todo. Tan rápido que ni me dí cuenta de que las cosas hubieran dado un giro drástico en mi vida. Quizá luego me iba a dar cuenta tarde o temprano de lo que en verdad quisiera la vida de mí.

Mi historia. Bueno, nuestra historia. Surgió como pasan las historias, esas historias que duran más del amanecer.

En ''algo'' inesperado. En ''algo'' que no pensamos que algún día pudiese pasar. ¡Ni los esperaba yo!
Esperaba yo a una mujer encantadora. llena de muchas cosas que la mayoría hombres esperamos.

Un poco de sexo por las mañanas y una que otra compañía, que al menos esa aquél mujer hablara con él, que lo entendiera. Solo que simplemente cuando Ella lo buscaba a él. Ella nunca lo encontraba. Pero, de tantas cosas. De tantas desilusiones, de tantas soledades. Solo quería, anhelaba con mi alma a una mujer cuyas ideas expresen amor, que aunque no me de muchas cosas, ni sexo, ni palabrerías. Me entiende, dialoga conmigo y expresa lo que en verdad importa. No que sean iguales. Por que como decía aquél refrán, o aquella frase que escuché por ahí. De un enamorado desesperado. ''Solo quería que alguna mujer le importase, que la verdad lo único en una pareja es que sean diferentes. Porque no podemos armar un rompecabezas con fichas iguales.''

Y no fue como un cuento de hadas. Así de rápido no se puede acabar una historia de amor que nunca ha de finalizar.

Yo, me despertaba como todas las mañanas. Acostado en una cama doble. Durmiendo en la parte izquierda y al despertar solamente quería pensar muchas cosas que realmente quisiera hacer. ¡Que realmente las quisiera hacer ese día! Pero luego me despertaba a la realidad tan efímera. Que en realidad pensé que pudiese llegar el momento de que la soledad llegará a mi puerta. Y sin saber. Solamente  los sueños se basarían por sueños reprimidos, cosas jamás hechas y fáciles de soñar. Y así eran mis mañanas. No desayunaba mucho. Intentaba solamente ignorar todo a mi alrededor y que solamente el sol, la luna estarían allí. Para mi.

Trabajaba como un esclavo del siglo xxi , trataba de evitarlo, pero de más evitarlo tenía que ver que esto no  es como las películas. Que siempre habrá un final y que de toda una depresión en el ''principio'' Y que luche por el sueño que termina siendo una historia en la que todo tiene su final...

Pero, quisiera saber  que realmente ese amor si iba a durar. Aunque haga que yo sea yo mismo. Que nunca cambie nada.

Y logró pasarlo. Él ni lo sabía. Solamente como decía anteriormente.
Fue ''Algo'' inesperado. ''Algo'' mágico... No lo se, pareciera que sonara mágico pero no lo es así. El amor es muy misteriosa, muy cargada de muchos sentimientos. Y también de la leves capítulos de depresión, de tristeza. Y de muchos sentimientos más...

Fui al trabajo muy normal como todos los días. Las cosas iban bien. Ya en 5 minutos era descanso del almuerzo y quizá descansar y escuchar un poco de música como teníamos acostumbrado hacer todos los días. Ya pasados esos 5 minutos. Y sí, me quedé dormido. No me dí cuenta que ya habíamos salido. Pero sí. Me acosté tan tarde perdiendo esas noches en las que realmente importasen tener a una mujer. A algo.. pero no estás.. Pensaba.

Ese sueño me hablaba de demasiadas cosas. Soñaba que algún día esa soledad se acabaría cpn la llegada de alguna mujer digna de el amor que pudiese dar él.

Pero, como siempre y lo común es  eso. que realmente eso no iba a pasar. Bostezó luego de haber dicho eso. Y bajó rápidamente a almorzar.

Con tanta casualidad, o suéter o quizá  una premonición.nos encontramos.....
Iba corriendo, esa hambre me estaba comiendo vivo mi estómago. Cuando de repente me estrello con una chica, con una mujer. Que recuerdo que solo simplemente iba a levantar sus cosas e irse. Él no quiso eso. Solamente quería que sintiera cómoda y estable. Cosa que al menos para hablar y disculparse.

Pero, desde luego no fue así.
Llegué corriendo a la cafetería y solamente me estrellé con su cuerpo, con su alma, con todos esos sentimientos lindos en su sonrisa, que era lo que me enamoró de ella.  O pues bueno, enamorarme de ella. Era muy pronto. Solamente me gusta. Y que alguna vez quisiera hablar con ella.
Ella seguía y seguía unas cosas que no llevaban sentido alguno. Solamente, la ayudé a recoger tus cosas y bueno, luego de ello solamente empezaron a charlar. Y a charlar ''firme'' como dicen por ahí. Y que en realidad en veía algo más que las otras no podían tener. Sus detalles faciales me gustaron, ella sonríe.me alegraba mi rostro, mi vida la llenaba de colores y llenaba mi espíritu y llenaba muchas cosas. como soledad u demás... Ella, la única que se había robado el corazón de un hombre. Se notaba de el vestido que llevaban Pero, solamente se lleva sus cosas y trata de escaparse de todo, de todo aquello le hacía daño. Solamente quizás la vuelva a encontrar..,..

viernes, 29 de noviembre de 2013

Entre muchas noches esa aquella mujer no me ha dejado dormir, tantas cosas que me pasan por la mente, que solo me encuentro con el que en realidad debería tratar de dormir...

No terminaré la historia anterior... Por ahora..
Esto, esto lo trataré de algo, aunque sea muy pequeño... Dolió, dolió a esa, aquella mujer. Que le gusta el café late, que le gusta que la vida sea feliz, le gustaría ser pianista, le gustaría ser escritora, le gustaría cambiar el mundo soñando todas las tardes,soñando muchas cosas en las que quisiéramos cambiar a los de alrededor, le gusta tener una vida desenfrenada, llena de libertades y un sin fin de tiempo aunque le gusta muchas cosas que a los dos nos gustan. Pero, hay muchas cosas en las que no nos parecemos, y manejamos muchas contradicciones que nos llevan a pelear o quizás no hablar durante las noches en la cual nos surgían muchas cosas... Pero, hay muchas realidades que nos conectan, nos conectan de una manera tan silenciosa. Y es simplemente la lectura, las palabras dulces, las palabras de una mente con recuerdos efímeros... De eso aquello hablamos horas y horas... Aunque sea indiferente conmigo... Intentaré seguir esta historia.

Entre muchas noches esa aquella mujer no me ha dejado dormir, tantas cosas que me pasan por la mente, que solo me encuentro con el que en realidad debería tratar de dormir...

Un día, muy casual. Muy cansado de la rutina, muy cansado de todo. Decidí que después de el trabajo me iría a tomarme algo. Aunque sea unas copas de vino para calmar el estrés que llevaba dentro de mí.
Luego del trabajo de ese día, cogí el coche y me fui a un lugar que me haga olvidarme de todo por lo que me pasaba esa noche.

Trataba de recordar muchas cosas esa noche, pero me guardaba todo en mi mente. Sólo, tan solo quería estar solo, y olvidarme de todo. Llegué a aquél lugar, muy acogedor, no hacía mucho frío, así que no llevaba muchas chaquetas encima. Entré, de una manera tan curiosa y sin saber el por qué estaba allí... Pero,  todo estaba claro, olvidar y llenarme de alcohol era mi fin tal noche.

Le pedí una ''Copa'' de cabernet sauvignon y bueno, al terminarla pedí otra, y así. Hasta llegar a la cuarta. Me sentía bien todavía, pero en ese momento llegó una mujer, hermosa, sí. Lo es, la miré fijamente, pero ella estaba o suponía que tenía algo... Una eterna soledad esa noche. Y de un momento a otro entablé una conversación... Ella me miró fijamente y yo tratando de llegar otra vez a la tierra por que al momento de verla me sentí en las nubes, me sentí en otro mundo. Le dije: - Hola, ¿Por qué esa cara? ¿A caso qué te trae por aquí? Ella al momento no me dijo nada, pero luego de 5 minutos me dijo: - No lo sé, he perdido todo el tiempo que había dado a alguien que pensé que me quería, que me amaría por el resto de nuestras vidas. Pero no, se dejó vencer por muchas cosas y trató de olvidarme con otra... No lo sé por que me la vida me trajo aquí, yo supongo que, mi trabajo es muy lejos de aquí, mi casa igual, en el momento de subirme al coche solo pensé que debía perderme y no deprimirme y encontrar la felicidad en otras cosas.
En ese preciso momento me puse a pensar. Tantas cosas que le ha ocurrido a esta pequeña mujer, que de un momento a otro damos mucho amor, pero rordé una frase que me llevaba a el pasado, ''Yo fui el suicida que te amé, sabiendo que tú o sentías nada por mí'' Y luego le dije: - No eres la única que ha sufrido por amor, yo también he sufrido, pero ha sido una de mis favoritas, pero. ¿Sabes? A veces los corazones rotos también se comparten a gente, a personas que de verdad valen la pena para ti, también que tú felicidad no depende de nadie ni de nada, solamente tú eres la felicidad, tú eres ese propósito de la felicidad que te llena cada día, cada tarde, cada noche. Luego de esto, ella sonrió, como si le hubiesen dicho una propuesta de matrimonio, como si fuese la primera vez que la hacía, pero así fue que sonrió. Luego de muy poco tiempo seguimos hablando, hasta que llegó el momento de cerrar el lugar y nos tuvimos que ir.

Luego de esto, la acompañé a su auto, ella pareciera que estuviese borracha o pasada de tragos, así que le dije: - Ven, yo te llevaré a tu casa, yo traje mi auto. Y ella con una mirada perdida le dijo: - Claro que sí, yo vivo cerca de aquél lugar, no es muy lejos de aquí. Te agradecería mucho que me dejases en mi casa.
Y yo solamente exclamé: - Sí, claro. Yo te llevaré.

En el camino, coloqué un disco que llevaba, muchas canciones que servirían para hacer el ambiente de esa noche, en ese auto con ella. La canción que sonaba ''Tabaco y Chanel'' de Bacilos. Ella, al escuchar esa canción empezó a cantar a grito herido, lo empezó a cantar con unas ganas que me sorprendí demasiado al verla cantando en el auto. Yo también empecé a cantar  un poco de esa canción aunque me recuerde de viejos amores, la cantábamos con risas y sin parar de sentir cada letra que pasaba de esa hermosa canción...
Solo ella decía el coro: ''Un olor a tabaco y chanel, y una mezcla de miel y café'' Yo cantaba: ''Me preguntan también las estrellas, me reclaman que vuelva por ella, ay. Que vuelva con ella''

Ya de tanto cantar, llegamos a su casa. La ayudé a entrar. Estaba demasiada pasada de tragos. La acompañé hasta la entrada, le abrí la puerta y le dije, solamente le dije como de piropo: Buenas noches princesa, te dejé en tu bolso mi número si algún día pudieses llamarme. Y ella, solamente sonreía, como si hubiera consumido drogas o algo por estilo, pero era el alcohol al igual sonreía de la manera más profunda que hubiera visto.

Le cerré la puerta, me fui despacio hacia mi auto, y miré... hacía su habitación, bueno. Pensé...
Y solo me fui a mi casa. La noche estaba fría, solo quería pensar qué día la pudiese ver otra vez.

Llegué a  mi apartamento, nada raro. Solo aquél acompañante que me alegraba las noches, sí. era mi perro, él me saludaba de una manera que yo me ponía demasiado feliz al ver que alguien, tan solo alguien me inspirara amor... Después me fui directo a la cama para dormir y dejar el trago a un lado.

Ya era de mañana, me levanté rápido. Tenía que ir a trabajar en muy poco tiempo. Me arreglé y me fui rápido... Al llegar al trabajo. Llegué a mi oficina, a trabajar como todos los días lo hacía, pero este día fue muy diferente, pensaba en la anterior noche que había pasado con esa mujer...  Luego pensó que si algún día fuese pronto. Suspiró y siguió con su día a día...

Pasaron días, incluso semanas, ella estuvo trabajando. era una escritora con muchas bases de amor, de felicidad y demás. Sus novelas fueron muy buenas, también era pianista creía que la base de todo en este mundo es la música. y era tanta la semejanza ''pensaba ella'' que el pensara en ella, aunque solo revivía cada minuto del día esa noche, que platicaron y hablaron de cosas realmente hermosas...Pasaron tres días, ella buscaba  una cartera que había puesto en algún lugar de su casa. Lo encontró y lo recogió y de manera más extraña miró y encontró un papel, estaba muy desgastado el papel, y vio que era de él, había escrito: Llámame en en día menos pensado y así podremos hablar como esa noche que nos encontramos.

Ella, sin preámbulo, cogió el teléfono y lo llamó... El  en ese momento estaba pensando en ella. Ni siquiera había hecho nada de su trabajo, así que decidió irse, irse y de momento lo llaman, no sabe, era desconocido el número aquél que estaba llamando. Él, sin nada que lo interpone, contesta. Y dice: - Hola. ¿Quien llama?
Ella contesta: - Hola, no sé si te acuerdes de mí. Fui aquella que hablaste es ese bar, que la llevaste a su casa sin nada a cambio, ¿La recuerdas? Él sin saber que decir, estaba demasiado nervioso, no sé. Tal vez no se esperaba esa llamada en ese momento. Y tan solo contestó monótonamente: Sí, te recuerdo. Ella solamente quería hablar, pero personalmente, así que ella le dijo: - Solamente quisiera hablar contigo como esa noche, ¿Qué te parecería hoy? Nos podríamos encontrar en un café que halla cerca tuyo. Yo solamente le respondí: - Sí, vamos. Te espero en el café que queda en la avenida principal. Te esperaré. Ella, al escuchar esto, se limitó a decir que sí, y solamente se cambió y fue rápidamente hacia el café que le había indicado él.

Ya de tanto esperar, pensó que ella era como las otras, que lo harían esperar como las otras mujeres que siempre, las invitaba a un lugar y nunca llegaban... Pero llegó, la vio llegar y entrar por esa puerta y pensó : - Sí, es ella. Todavía la recuerdo como si aquella noche hubiera pasado ayer...

Ella también lo reconoció. Se sentó en la misma mesa y empezaron a charlar. De todo, de como estaba, de el trabajo no mucho, pero lo que hablamos mucho fue de amor. Y, en un momento, me paré y pedí un par de café. Luego que habían traído el café, hablábamos sin parar, y haciendo comparaciones con el café con el amor. Y la que me pareció muy interesante que hacía una leve comparación del café con el amor. Y fue la siguiente: ''El amor debe ser como el café, a veces dulce, otras veces amargo, otras veces caliente. Pero nunca debe estar frío''. Luego de que acabara esa aquella frase, le dije. ¿No te gustó ese aquél café? Pregunté. Ella me negó y dijo: No, no me gusta mucho ese tipo de café. Me gusta más el café late, con un poco más de dulce,  no tan amargo. Y no tan frío. Bueno, después de este minúsculo problema. Ella tuvo que irse, y le dejó su número de teléfono para ver si pudiesen encontrarse otra vez.  Y fue así.

Luego de mucho trabajo y demás, él la llamaba muchas veces todos los días, y en especial el la llamaba a ella por las noches. Él pensaba que el amor, que las palabras fluían mejor por las noches.. Y era así, luego de muchas semanas, de tanto trabajo y de no poder verse aunque sea cinco minutos de sus vidas. Llegaron al tiempo en que tenían tiempo para hablar, para salir, para charlar cada momento juntos... Y esas salidas fueron rutinarias, tan rutinarias que cada noche se llamaban y hablaban horas y horas hasta la hora de dormir...

Esas semanas con ella eran muy bellos, eran cosas que eran irreemplazables en ese entonces. Pero, siempre como siempre los problemas surgieron cuando cumplieron unos meses de estar saliendo y hablando. Él llevaba muchas cosas en su cabeza, su trabajo lo tenía exhausto, era demasiado extenso y eran veces que solía hasta dormir en el trabajo. Un día de esos, lo llamó ella. Y exclamó: - Hola, hace tiempos no hablábamos, ¿cómo estas? . Yo, con mi estrés que llevaba encima no le contesté de una manera correcta y solamente le dije: - Bien, solo supuse que estuvieses dormida todavía. Como siempre solías dormir a estas tardes... Ella contestó: - A bueno, me alegro. Sí, estuve dormida un poco en la tarde pero pensé en ti, y quería hablar no sé, de algo que pudiésemos charlar en algún café. Y le respondí:- ¡No ves que estoy ocupado! , esas cosas la verdad no me interesan. Haz algo productivo, las cosas no cambiarán si estás dormida todas las tardes. DESPIERTA. Y ella, solamente. Le dijo. Bueno, no trataré estos temas contigo, no quiso hablar más de aquello y le colgó. Ella de su parte se puso mal, se colocó muy triste esa aquella tarde. Y no quería volver a hablar con él desde aquél entonces...

Pasaron las horas y él reaccionó, y solamente se dijo: - Soy un completo idiota, como pude haberle dicho eso, fui muy fuerte con ella. Ella estaba muy feliz de hablar conmigo aunque no hallamos hablado mucho últimamente. Entonces, solo quiso arreglar las cosas. La intentó llamar a su teléfono muchas veces. Pero ella me negaba todas sus llamadas... Entré en un estado de estar furioso conmigo mismo al saber que dije lo que no era necesario, no era, ni bastaba, ni tenía derecho que le hubiese dicho esas palabras que hasta ver que a mi también me dolieron pero en ese instante no sabía que harían tanto daño. Pero, él no se rindió. Le escribió cartas, iba a su casa para hablar con ella, para arreglar las cosas que había hecho mal con ella.

Entonces, de tanto insistir, me abrió una de sus ventanas. Y me dijo: - ¿Qué es lo que quieres? ¿Ahora por qué vienes a mi?
Él se contestó: - Sólo quisiera que me perdonaras, lo siento. No debía hablarte así, no tenías ni la culpa de mi ánimo de ese día, solamente fui un estúpido al tratarte así... Vengo a ti, por que en realidad me importas, te he hecho cartas, he mirado y he contado las veces que te recuerdo, me he puesto a pensar por las noches todos esos recuerdos lindos que llevábamos los dos... Y en realidad eso es lo que te vengo a decir, al menos no me disculpes, al menos esperaré hasta que vuelvan las cosas como antes.
Ella exclamó: No, no quiero que sea como antes, ¿Sabes por qué? Por que me vas a decir otras vez esas cosas que me desagradaron y no me gustaron mucho. ¿Por qué no hacemos que sea mejor que el ayer? ¿Por qué no? Dijo.
Yo, sin más que decirle: Sí, tú tienes la razón, debí cambiar en este tiempo reflexionando sobre aquello. Y lo hice, al menos no te juro por que nunca lo prometo ni lo cumplo. Solamente quisiera que estuviésemos otra vez los dos, juntos. Hablando horas y horas por celular, en el café, tomando café late con dulce y así. Pero lo que me dices, es mejor que no sea como antes. Vamos a cometer, o mejor dicho yo voy a cometer ese mismo error que marqué en el pasado. Y no lo quisiera así...

Ella solamente me dijo: Hay que esperar, el perdón no es así como así. Hay que esperar y seguir hablando. Empezando de nuevo...

En todo ese tiempo. Luego de esa aquella tarde que él le dijo lo que en verdad sentía, se reconciliaron. Tuvieron sus disputas, tuvieron conflictos. Pudieron seguir hablando desde su teléfono y de ahí supo que nunca debe cambiar, que en realidad ese amor que le atrae de ella es bastante raro, o bastante para un hombre sin poco que decir. Y así fue... llevaron meses saliendo hasta que.. hasta que el trabajo los separó.

Ella tuvo que irse dela ciudad por un empleo que le ofrecían con muchas ventajas y debía irse...
Él, ese mismo día que se iba a ír, o el día que le dijeron la noticia, solamente le dijo: - Yo no te dejaré de amar. Te seguiré esperando. Sé que no será fácil para los dos, pero no será imposible. Lo sé. Nos veremos muy pronto amor de mi vida.
Ella solamente le dijo: - Yo sé que será difícil, pero ambos deberemos luchar para estar juntos.
Se abrazaron, se besaron tan lento que no querían despegarse... Pero, ya era muy tarde. Ella tuvo que irse,  y él con la tristeza que lo llenaba cada minuto que pasaba en ese aéreo puerto sentí que se iba la otra parte de mi alma. Pero era ya demasiado tarde, ya se había marchado y el quiso esperarla hasta que volviera.

Hasta que volviera.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Las realidades bastan para la locura efímera que habita en mí?

Y seré breve  en lo que escribiré...

La historia no sé... Quizás sea una de muchas que he hecho, solo quizás...


De tantas cosas que el amor nos trae, tantas versiones, tantas cosas que nos han hablado sobre amor, una pizca de amor, pero el amor, como dice Carlos Cuauhtémoc en uno de sus libros: ''El amor no se puede definir; definir es limitar y el amor no tiene límites.''

Y es verdad, el amor no tiene significado alguno. Le damos significado a personas, a mucha gente, pero...
No sabemos que es en realidad el amor...

Las cosas sucedieron no se como, la verdad fueron tan radicales los cambios que la verdad no supe que pude hacer. Y así que tomé la mejor decisión. Alejarme de todos mis problemas y salir de donde vivía. Había muchos problemas, cosas tan estúpidas, problemas, fracasos que en realidad no quisiera tener toda mi vida.
Tantas cosas que pasaban tantas desilusiones, tantas cosas que habían ocurrido, que salía para mi trabajo a coger mi transporte y ver las caras de otras personas, cruzarse y ver que son felices, todos y cada uno eran felices. Y me preguntaba ¿Por qué yo no? ¿Acaso por qué mi vida no tendré aunque sea una pizca de felicidad? Y así me hacía interrogantes casi todos los días.. Y no sé, era una casualidad o suerte yo que sé, la verdad había un chico que no sé, lo había visto muchas veces, pero siento que él me miraba y ya. No era gran cosa. Pero, había escuchado una frase que decía: ''El piropo está en la mirada'' Pero, para qué, tenía muchos problemas, la verdad no me interesaba que me mirase... Pero siento en el fondo que yo a él lo he visto en algún lado... Como si lo conociese de algo... en algún pasado no muy lejano... Pero ignoré eso y seguí caminando. Luego, llegaba a  mi casa, a mi habitación, llena de problemas, llena de muchas cosas ...
Y era así, estaba tan aburrida de esas cosas, de esos problemas, de mi trabajo, de mi casa, de todo estaba acabada. ¡ACABADA! habían noches, que no paraba de ponerme a llorar... Pero, no quise que fuese toda mi vida así...
Y así que me fui lejos, lejos de ahí... No recuerdo a donde fui de ese entonces, solo sabía que quería alejarme de todo.

Cogí el último tren de la noche y me fui sin decir adiós.

Tardé de alejarme lo más que pude, y así en ese aquél tren me ponía a pensar, muchas cosas, que fui tan radical al hacer esas cosas. Pero en realidad  era lo mejor para mí. Alejarme de casi todo lo que conocía y descubrir nuevos horizontes como dijo una vez mi madre.

Ese viaje duró lo que debió durar mis penas que pensaba en ese tren esa noche, esas noches y madrugadas que no paraba de pensar en lo que había hecho. Y sí...

Llegué una mañana. Resplandecía el sol de esa burda mañana, y solo me sentí renovada, me sentí otra, sentí que todos mis problemas pasados se fueron y se quedaron donde algún día estuvieron, y así fue.

Me fui de la estación de tren, por aquellas salidas me encontré con un café, y pensé: - Uf, hace rato no me tomo un café y luego miro donde podré vivir aunque sea unas semanas y conseguir trabajo y hacerme algo en esta puta vida que tengo.

Entré, pedí lo que siempre me gustaba, un café expreso muy negro, y muy amargo. Pero así me gustaba en ese entonces. Me senté normal, en una silla y vi una vitrina de muchos cuadros en los que no sé,  me hicieron recordar aquél pasado no tan lejano que había dejado unos días atrás.... Y , me demoré un rato pensando en qué iba hacer mi vida aquí y compré el periódico a ver los clasificados a ver que podía hacer... con una cámara y no sé, esperaré....

Me fui de ahí, esperé un transporte, no quería caminar mucho, hacía mucho frío, aunque haga sol en esa mañana. Llegué a parar cualquier bus que me dejara no sé en donde, encontraría un hotel  de la zona T de la ciudad.

Y , llegué a un hotel no muy bueno, pero bueno, era lo que tenía en mi presupuesto esa aquella tarde. Me demoré mucho buscando un lugar decente...

Solo llegué a la recepción y tomé cualquier habitación. Me dijeron si esperaba a alguien o compañía.
Yo solo les dije que nadie me esperaba, y que no me molestasen en toda mi estadía. Y así fue...

Llegué, deje mis cosas, mis pocas cosas, y empecé a leer ese aquél periódico y ver estadísticas, opiniones que siempre me han gustado y luego de unos minutos de haber leído eso. Me puse a leer los clasificados de trabajos. Y , encontré muchos, y empecé a mirar, llamar y demás. Pero, decidí descansar, no había descansado hace mucho tiempo. Y me acosté....

Me levanté y no sé. fui al baño a echarme un poco de agua en la cara, a ver si despertara... Y me miré al espejo, y reflexionaba no sé, mi aspecto de ese aquél día, me miraba mi rostro, acabado de tanto estrés, de tantos problemas, de tanto humo de cigarrillo inhalado y pues, pensé que debería cambiar todo. Renovar cuentas, renovarme y ser otra, distinta.

Fui, ya era de tarde, y me fui a la habitación a mirar el periódico, llamé y demás y , solicitaban a alguien como yo y bueno, decidí ir a uno de los dos que me había llamado, me pareció mejor...
Y , sin más cosas que hacer, me fui a caminar un rato... No me importaba mucho que hiciera frío, eso aliviaba mis penas, y me quitaba remordimientos del pasado en los cuales no quisiera vivir otra vez. Veía mucho el atardecer. Era hermoso. Yo, sentada, mirando hacia arriba todo lo aquello que hacía la naturaleza misma.
Luego me fui, a descansar... En estos tres días antes de trabajar o sí me aceptan, me iré a descansar y leer un poco de Julio Cortázar que me encantaban leerlos en noches de soledad, y así mismo estaba en esos momentos. Así.

En esos tres días, no me hacía falta nada. Una buena cafetera, café, y libros de Cortázar que nunca que me hacían falta.

Bueno, ya después de esos tres días encerrada en mi misma... Decidí ya acostarme por que el otro día era la entrevista de trabajo...

Y , amaneció. Me levanté temprano, reflexioné un poco... Luego de aquello me fui a hacer mis cosas, y luego me fui a coger el transporte para irme a la entrevista.

Y de ahí miraré si en verdad ese trabajo me hace feliz...
Yo pensaría que sí...
Esperaré a que pase lo que deba pasar...
Todavía no acaba...
Esto acaba de empezar.

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿______________________?

Y la vi, sentada. Lejos de mí, rodeada de mucha gente... Y yo pensado en que un día no se cuando, estuviésemos juntos y al parecer, las cosas solo surgían por lo que había ocurrido.

Sólo supuse, que he tenido la certeza de seguirte queriendo. sabiendo en que la realidad era dura y fría conmigo, y que ya no te pudiese tener a mi lado

Y entonces, solo pensé, ¿Por qué te busco ahora si te siento tan ausente? ¿Porqué ahora?
Solo entendía que, las cosas ya no eran igual, ¡Ya nada era igual! Tú ya habías cambiado, desde la primera vez que te vi, hasta la última, hasta el último recuerdo vago que llevo todavía de ti, ya las cosas, el sentimiento, había cambiado y habían surgido otras cosas, otros caminos, otros deseos, otras personas...
Y nos alejamos más de lo que estábamos, y al parecer la vida nos alejó ahora por motivos, ya sean por acciones contradictorias, hasta yo cambié, ya no soy el mismo el que perdía las madrugadas sabiendo que tú estabas sonriendo...
ya no soy el mismo que encontraste esa aquella vez, que nos enamoramos a primera vista.

Las vida ha cambiado, ya todo ha cambiado, las cosas no son como lo eran antes. Las cosas han cambiado radicalmente sin saber el por qué...

Pero, encontré la manera para encontrarte, y la manera no era teniéndote a mi lado. Ya que estés en mis sueños, bastan, y te quedas en cada palabra, aunque no sea un verso ni una rima, te siento, te expreso de la manera más sensata. Te olvido y te recuerdo al escribir.

Aunque ya no compartamos historias juntos, aunque no compartamos ya nada.
Yo sé que todavía un recuerdo nos une.

Pero, todavía no he perdido fuerzas para seguirte amando, todo es tan oscuro al saber que las cosas, esas cosas que no nos llevan a estar juntos.

Ya sé que no volveré a encontrarte como te encontré ese aquél día que nos aferramos, que nos amamos....