Procuraba ir a verla mañana...Pero, eso era imposible en mi...
Miles de cosas me impedían acercarme a ella.
Pero, de aquello solo bastaba ''esperar'' hasta que llegase a ella.
Era un día común y mis días eran rutinarios. De esos días pasaban sin nada importante, las noches no eran nada para mi, la vida era muy desolada, y quería morirme lentamente cada día. Los días recorrían sin rumbo alguno, pasaban los días, los meses, quizá unos años, de poder sentir ese aquél, de ese amor, que dicen que es amarga tu dulzura, cuando tus frutos
deliciosos son los más dulces que existen.
Mi vida era muy rutinaria, mi vida, era interesante cuando veía que necesitaba hacer algo. Pero, después, era solitaria, un sin fin de explicaciones que no le he podido dar respuesta alguna. Tendría que volar con alguna que otra droga alucinógena para ver aquellas respuestas que acabo de un rato se olvidaban y eran cenizas en mi mente. Esos días se volvían tan repetitivo, tan de todo que solamente quería irme y vaciar mi mente con cualquier cosa y no sentir nada. Luego, después de varias noches, de varias madrugadas pensando en mi...Salieron miles de cosas por mi mente llevando en sí una lluvia de ideas que me cautivó
esa aquella noche...
Y no sé, una noche. Me dio por escribir, esas sensaciones de que algo debe salir de mi mente, así sean palabras que a alguien, y quizá a un yo, que pudiese comprender lo que hago aquí y ahora. Las noches eran importantes, o solo me emocionaba sentir la brisa de la noche... Esas noches, iba, me iba solo sin importar nada. Me iba solamente a contemplar la belleza de la luna, a contemplarla y así fueron las noches...
Unas veces salía a contemplarla pero, esas noches no salía a verme, no salía como todas esas noches en las que escribía miles de versos, miles de palabras a su nombre. Así que esos días, solamente le escribía, con la luz que propinaba la noche oscura, versos tristes, que terminaban siempre con alguno que otro sentimiento o explicación llamado amor.
Habían también esas noches que se posaba en mi ventana. Solamente sabía que ella estaba allí cuando pasaba y dejaba y reflejaba poco de luz blanca en mi ventana. Esas noches me sentía lleno, feliz, amado. Me sentía como si alguien me amase tanto que no quisiese que dejara de escribir, era así, un amor celoso. Un amor que aunque era raro. Me sentía feliz, aunque no había nadie por quien inspirarse, por quien desear compañía, solamente estaba ella. Reflejando luz y alumbrando mi noche como si fuese de día... Pero, solamente la luna esperaba mis palabras para descansar en la madrugada que ya despertaba el sol.
Pero, esas noches necesitaba compañía. Ya lo necesitaba. Me sentía realmente solo y sin nadie, sin nada. Con miles de historias sin nadie con quien compartirlo...
Una vez saqué a mi perro a que me acompañase. Esos días que salía Luna Llena...Pero, todo era diferente...Las cosas que planeaba para mi vida en cosas que siempre he querido, todos esos días planeando qué es lo que me tiene prevista mi vida.
Solo qué.. Al ver a mis amigos, con esa felicidad pegada en sus rostros al lado de una mujer cuyos propósitos se les notaba en sus bellos rostros ''Ser felices aunque duela, aunque la vida me de miles de razones para ser infelices.'' Y yo. Tan solitario me dije una vez. Y esa única vez se volvió rutinaria...
''¿Alguna chica querrá leerme, se interesará por mi, que charlaríamos todas las noches sin propósito alguno, solo sentir un poco de los dos cada noche, solo lo que importaba esas noches era leernos, compartir muchas cosas y una que otra vez sonreír por cosas que nos agradan?'' Pensé. Entonces, esa noche estaba solo. Solo completamente, era muy tarde en la noche. Esperaba a que solamente una chica sintiera o sintiese algo parecido a lo que yo sentía. Algo más bello, algo que ni sé que pueda ser, algo que ni sé su significado pero se lo damos a una persona, ese algo, esa nada que puede serlo todo. Y esa noche recordé esa vez que estaba leyendo un libro de frases célebres. Una que me encantó mucho era esta: ''El amor no tiene significado, por que si le daríamos tendría límites, y el amor no tiene límites.'' Con eso concluí qué...
''¿Alguna chica querrá leerme, se interesará por mi, que charlaríamos todas las noches sin propósito alguno, solo sentir un poco de los dos cada noche, solo lo que importaba esas noches era leernos, compartir muchas cosas y una que otra vez sonreír por cosas que nos agradan?'' Pensé. Entonces, esa noche estaba solo. Solo completamente, era muy tarde en la noche. Esperaba a que solamente una chica sintiera o sintiese algo parecido a lo que yo sentía. Algo más bello, algo que ni sé que pueda ser, algo que ni sé su significado pero se lo damos a una persona, ese algo, esa nada que puede serlo todo. Y esa noche recordé esa vez que estaba leyendo un libro de frases célebres. Una que me encantó mucho era esta: ''El amor no tiene significado, por que si le daríamos tendría límites, y el amor no tiene límites.'' Con eso concluí qué...
Debería andar solo, que todas mis cosas, planes, propósitos, los que iba a marcar en mi vida era por mi mismo. Pensaba así en ese momento por el hecho de que solamente por un amor no correspondido o simplemente la conocí en un tiempo donde no debí conocerla de hace unos meses. Era un estúpido al decir eso. Pero, en realidad era así...
Dejé de amar, dejé de ser el Yo que era anteriormente: Y bueno, surgieron los días, las semanas, los meses y seguía infeliz,a nadie le interesaba aquello que me pesaba en mi interior. Y mis amigos pensaban que mi vida era feliz, hasta mi mamá creyó en esas cosas. Nadie sabía como estaba realmente. Esos días, se convirtieron en millones de desilusiones, amores ciegos, cigarrillos sin terminar..
Y de aquello, todo terminó mal.Surgieron miles de problemas con aquello que había pasado. Estaba en una tristeza debidamente indescriptible, terminaba también mis días con un miedo, y alguna que otra tristeza que abundaba en mi ambiente- Sin felicidad. Sin ganas de nada. Después de aquello concluí qué debería dejar el ambiente que vivía por otro...
Y de aquello, todo terminó mal.Surgieron miles de problemas con aquello que había pasado. Estaba en una tristeza debidamente indescriptible, terminaba también mis días con un miedo, y alguna que otra tristeza que abundaba en mi ambiente- Sin felicidad. Sin ganas de nada. Después de aquello concluí qué debería dejar el ambiente que vivía por otro...
Unos días, esos días que me reponía y me sentía ''feliz'' por cosas que lograba por mi mismo. Un día, me habló una chica. Esas chicas que sin razón alguna hablan por cualquier cosa que le ocurra. Y a ella quiso hablar conmigo. De esa charla pequeña y corta. Empezamos a hablarnos poco a poco casi todos los días, unos días sí, unos días no. Luego, era habitual hablar todas las noches, todos los días, eramos inseparables aunque no nos conociéramos perfectamente. Esos días no acababan nunca y en las madrugadas ella quedaba dormida. Yo solo le comentaba que le iba a escribirle cosas, escribirle así sean cosas que ni ella sepa que son para ella. Y una que otra noche. Pensé, y tenía la idea de que me gustaba.
Solo sentía que los días con ella se iban y se iban leeento, y con rumbo alguno. Todavía no lo sabía para donde iba a llegar esa aquella conversación que ocurrió como una casualidad.Unas noches, no dejábamos de hablarnos. Amanecía y hablábamos y hablábamos.Solo qué... Una noche, empezamos a narrar como las cosas que quisiéramos ser, ella solo soltó unas breves palabras. Fue tan inexplicable ese momento que lo único que me acordaba era... ''Creo que me he enamorado de usted. Y no era un simple pensamiento ni un sentimiento. Usted me enamoró como pocos no me encontraron, me enamoró por bellas palabras que recuerdo cada noche antes de dormir. Y te soy sincera. Puede que me den miles de motivos para no enamorarme de usted tan pronto. Pero, fue el único en entender mi locura.''
De ese momento entendí que había encontrado lo que había anhelado por mucho tiempo.De muy cortas palabras solo salieron pequeñas cosas. ''No buscaba a nadie, pero te encontré, en miles de maneras te vi. Y me sonrojé al pensar que al no buscar, al sentirme triste y desolado por esas semi-muertes que ocurrían por esos viejos amores. Te encontré, entre miles de chicas, entre miles de cosas que parecían perdidas, te encontré...''
Llegaban las noches, hablábamos, nos sentíamos llenos de amor, y solamente pasaban los días y los días hablando con ella, parecían que no acabasen y fuesen eternos para cada uno de los dos. Pero, ella quedaba dormida, ella solamente se quedaba hasta la media noche hablando pero, siempre se despedía de un ''Hasta luego amor, espero encontrarme contigo en uno que otro sueño..''
Luego se nos ocurrió la gran idea de llamarnos cada noche, cada día que pudiésemos hablar. Hablábamos por celular, le mandaba textos todas las noches deseándole ''Buenas noches princesa.'' Y de aquello solo había que esperar...
Y
En ...
Esa noche solamente le dije... ''Quedamos en vernos pronto.''
Ella quizás no sabía con qué pudiese contestarle...
Solo quedó muda y se quedó dormida.