jueves, 20 de noviembre de 2014

Aún no se me ocurre título.

Las únicas cosas que ha de importar en las noches de invierno. Su risa. Su cuerpo. Su alma. Son las cosas que ha de importar en una vida que no tenía sentido alguno.
Las cosas que hablábamos, intentábamos que los días y las horas fuesen eternos para los dos.
Lo único que surgía, era la bella capacidad de sentirte, de tocarte, y de poderme expresarme con aquellos versos y las comillas que salen de su hermoso rostro.
Y de esas aquellas cosas, en las que solo me importaba hacerte feliz. Como aquél día en el que salió de la nada escribirte. Cada día, cada noche. Recordándote. Como si fueses un cuento, una historia sin fin, en la que siempre salías tú con una sonrisa...
Al mirarte, se me hace débil hablarte. Al verte los ojos caigo con tu hermosos ojos, y con los únicas palabras efímeras que solamente me hacían débil...
Y en esas noches, que el sueño se va de mi mente... Que sales tú, en uno que otro recuerdo que abunda en cada noche que paso recordándote y haciéndote más mía.
En esas noches en la que el insomnio me despertaba...
Y en esas noches que la luna llena se posaba ante mi ventana y recordaba lo hermosa, lo bella que eres...
De tantas mujeres, de tanta multitud de gente que ronda por la vida y da un pequeño paso, y deja un pequeña huella. Fuiste la única que pudo sonreír al ver que todos no lo hacían. Tú, que haces brillar, que hacer despertar cada una de las noches que te escribo.
Te pido por favor. Que algún día me leas.
-Yo, en el insomnio. Contemplando cada noche que paso hablando contigo. Hasta el amanecer...

30 de abril.


El día no pintó como debió ser, me dolía mucho la cabeza, estaba demasiado cansado. Y amanecí adolorido por tanto caminar me va a dar insolación. Dormí toda la mañana, toda la tarde. Estaba demasiado cansado, demasiado mal así que pues, el día no tornaría del todo bien. Supuse. Ya eran las cinco de la tarde y yo desesperado al no encontrar mis llaves, pude encontrarlas. Y luego. Abrí la puerta y me fui a coger un bus que me llevara hacia mi destino. Llegué, y me dió la impresión de que había llegado un poco temprano, así que, solo empecé a leer un poco y distraerme hasta que sean las seis. Ya, pasadas las seis de la tarde, fui en busca de algún amigo. Con tanta suerte. Él ya se había ido. Me fui caminando hasta su casa, no era del todo lejos. Pero pude llegar. Estuvimos hablando de ti, quizá de que tiene novia, y es lindo eso. Ya, pasadas las 7 y media. Empecé a pensar que debía ir a ti, a hablarte, a decirte. ¿Qué somos? ¿Me quieres? y así. Le dije a juan que me llevase hacia un paradero y logré conseguirlo. Ya, había llegado, Y tan solo, camino pensando la canción de Héctor Lavoe. Ausencia. Y llego hacia el callejón, y luego más tardar a 4 casas, había llegado. Saludé de manera concertante a tu hermana y a tu mamá. Pero, por lo visto no fue muy bien recibido de tú mamá. Me dijeron que pasara, y bueno, mi cuán impresión de verte ya tan solo me alegro la noche. Te saludé, hablamos mucho, quizá bastante, y de pronto, sales a la tienda, yo te acompaño y luego pues, volvemos, pero, esta vez nos quedamos en la puerta. Esperé a que te sentaras, y yo, en mi parte me senté en el piso. Hablándote de mucha seriedad. ''Tengo que hablar contigo.''

Y así fue, luego. De tanto pensarlo. Me dijiste. en, siéntate aquí,. Y ese aquí era al lado de ella. Me senté mirándola fijamente, para aunque sea perder toda la noción del tiempo en su bellos ojos. Y empezaba a hablarle de muchas cosas, ella se reía, reíamos, veíamos las estrellas, me acariciaba el cabello,me recosté en sus piernas, tan solo fue perfécto para mi esa noche. Luego, de un momento a otro. Quería quedarme hasta las 11:11. Pero, no lo logré. Ya era demasiado tarde. Pero, le empecé a preguntar. ¿Qué es lo que sientes? ¿Qué somos nosotros? Tan solo, me decías como... ¿qué quieres ser tú? Y yo pues, te dije: -Yo quiero ser tu novio. Me sonreíste al decir esas pequeñas palabras. Y te volví a preguntar. ¿Qué quieres ser tú? Y pues, como siempre, me lo decías en ingles pero. Fue lindo. -Your girlfriend. Entendí yo. Le sonreí y me acerqué más a a ti para mirarte, para verte y descansar en tu mirada. Me di cuenta esa noche que poco a poco perdías la inseguridad que llevas. Me dijiste un poco de lo que debes decir, o bueno lo que sientes. Quizá. Pero te dije muchas cosas con las que en verdad sentía y siento. Hace 4 meses y 19 días. Hasta me regaláste una mañilla que llevabas puesta hace mucho. Yo, como siempre, no quise recibirla. Pero, me la diste. Quise que me hubieses dicho más. Pero, no se qué ocurrió. Me concentraba, y te distraías fácilmente, y quería que en verdad me colocaras atención. Pero. Todo ocurrió y lo bonito fue eso. Que ocurrió. y también, que. Luego ya de irme, nos fuimos a coger un taxi. Ya era demasiado tarde y pues, ni modo de coger bus. Me acompañaste, y me dijiste que me fuera ya, tan solo porque era tarde y tu mamá como que se disgustó un poco. Me acompañáste y luego seguimos caminando hasta coger un buén transporte. Antes de subirme al taxi. Me cogiste de la mano, me abrazáste, y nos dimos un beso. Esos besos tan cortos que nacen una gran alegría en mi. Me dicen muchas más cosas de las que quiero escuchar. Me dicen tantas alegrías, tanta cosas que quisiese que dijeras. Pero, aún no ha llegado el día. ya hoy, 1 de mayo. Me enamoro más de ella. Y debo preocuparme, me estoy acostumbrando a ti.

Título de entrada.

-Ya es tiempo de recordar, de revivir, de volver a sentir, de quitar las culpas y reanudar nuestras miradas que lo callaban todo.
-Pues, decide tu cuando recordar y revivir lo que sentimos, la culpa no existía estando a tu lado porque el sentimiento era tan fuerte que lo ignoraba, acostumbro a hablar con la mirada, pues dicen que los ojos son las puertas del alma.

-¿Puede ser ahora? ¿Podríamos de nuevo perdernos? ¿Juntos? Era más que fuerte, era más que cualquier cosa que existe en el mundo. Éramos tú y yo, nada más importaba en absoluto... Suelo verte entre miradas, cada vez veo entre lo más profundo de ti, contemplamos atardeceres, lo nuestro son las miradas.
- Yo puedo cuando puedas, juntos más no revueltos. Era simplemente un sentimiento verdadero en conclusión, Pero llegando a la realidad el "Tu y yo" debio importar un poco menos y fijarnos más en lo que pasaba alrededor, No estoy segura si he llegado a verte, pero los recuerdos me atormentan en las noches, el deseo de volver o quizás olvidar por completo me pone en duda y solo dibujando puedo librarme de esos pensares.

-Y yo puedo cuando tengas el tiempo de decirme. ''Piérdete junto a mi'' Pudo ser más duradero, pudo ser tantas cosas que no logró hacer mucho entre los dos. Nos persuadimos que el tú y yo valía más que cualquier cosa, pero lo que en verdad importaba era que estuviésemos juntos...
-El tiempo lo tengo, más no la seguridad de decidir el perdernos. "Pudo ser, pudo ser" Suena como promesas y deseos no cumplidos, ya no es lo mismo, no seria lo mismo... Las cosas cambian y todo cae.

En busca del tiempo perdido...

-Y si tú lo deseas, lo quieres... Es difícil buscarte, es difícil hallarte donde creí que estabas, mi mundo está gris y tenue, ya es hora de volverte a recordar.
-No acostumbro a tomar en cuenta lo que deseo o quiero, lo arruinaría si me llegases a encontrar, el estar ausente también hace mi mundo gris y tenue, estas seguro que es hora de volver a recordar?

-Podría y no podría ser lo mejor. Porque quise vivir en ti un largo tiempo, pero. Luego desapareciste sin razón alguna, nos desaparecimos... Cada vez tan ausentes, cada vez tan todo... Es hora de volver a ver, de volver a renacer, ya el olvido es solo una palabra vacía que deja sin argumento. 
-Todo es posible, si desaparecí quizás algo en mi no quiso aceptarte o aceptar lo que sentía, temo más por ti que por mi. Es hora de recordar, quizás.

Miradas perdidas que sollozan verte de nuevo.

Nuestras miradas callan nuestras voces, se vuelven viento, se vuelven nada contra nuestras miradas quietas que hacen que descubramos de nuevo algún efímero recuerdo, en el que estás, en el que estuvimos, y el que pude estar contigo. 
-Te digo adiós ahora, aún así siga pensando en ti toda la vida. Esta bien, es justo y necesario. (?)
-Será justo y necesario si también quieres quedarte allí, o simplemente despedirte. Y jamás volver. 
-Me agradaría quedarme allí, no me agradan las despedidas.
-A nadie creería que le gustan las despedidas, y más si es con la razón de no volver. 
-Si quieres, quédate. allí, como un recuerdo, o simplemente llenar mi vida de colores. Optare por llenar tu vida de colores, si así lo deseas.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Otro día le colocaré título.

-Había estado pasando la tormenta más grande del siglo, suspiré.
Mientras veía por los ventanales inmensos que tenía aquél lugar, eran gitantezcos y solían ser pintados con muchos colores, de algunos atardeceres que eventualmente solían pasar por aquél lugar.

Llovía como no tenía idea nadie en donde estaba en ese instante. Las gotas no dejaban de caer por esos ventanales. 
Solían morir las gotas de agua por estrellarse en ese lugar, en las calles, en donde caían, las veía allí caer, cada gota, cada goteo, cada lágrima del cielo.

Toda la gente estaba desesperada, querían irse de allí. Observaba a muchas personas vagando por allí, hubo algunos que se iban, otros. Ni tan ansiosos esperaban allí sin afán de irse. Otros, en su caso, regresaban al lugar para tomar algo caliente y resguardarse de la tormenta. Llegó un momento tan inhóspito que hubo mil maneras de salir de allí, pero no podía realmente, no podía. La lluvia no cesaba de su gran magnitud de gotas que, como yo les decía: ''Lágrimas del cielo''  no se detenían por ningún instante de dejar de llover...
Y creía que aún no terminase aquella lluvia que frenó totalmente la rutina de cualquier habitante de aquella ciudad...

martes, 11 de noviembre de 2014

Echarte de menos.


Te hecho de tanto de menos que siempre cuando no puedo dormir acabo acordándome de ti

Y ni un sueño, ni duermo.
Mis noches han sido tuyas...
Y mi mente se basa solo en tus recuerdos.

Tus recuerdos que me acompañan,
en esta soledad que vivo desde que tú no estás...

Y al saber que no estás.
Mis ánimos esta noche,
del todo se basaron en eso.
Desde que tú no estás....
Cada noche,
cada una de las noches...
Que me desvelo en tus recuerdos.