martes, 11 de noviembre de 2014

No tenerte.


Tú sabes lo que mi me mortifica no tenerte...
Y tú sabes que es vivir sin ti.
Eres lo que ha de querer ahora.
Eres ese complemento que quizá encontré sin buscarte.
Y tú, no sabes vivir sin mí. ¿Lo has intentado?

''Eres lo que ha de querer ahora, es más, te quise desde siempre...''

Y tú del todo no sabes lo que me ha ocurrido.
He llorado, te he soñado.
Aún así sin siquiera haberos conocido.
Era raro en mi.
Pero, sé que eras tú.

La que habita en mis sueños,
Y allí te quedarás.

Necesitaba verte

''Ahora me encuentro aquí, quizá solo en una infinidad de estrellas. O solamente esté alucinando, la verdad no lo sé. Lo que sí sé es que podría volver. Porque debes volver... Porque te quiero volver a ver. Hubiese sido magnífico que hubieses estado en todo mis día. Pero, te propongo algo. ¿Porqué no estar en todos mis días contigo? La verdad lo quisiera, anhelaría despertar al lado tuyo, junto a tus sueños, junto a tu cabello enredado, junto a tu aroma. Junto a ti... Serían únicos los días contigo, amanecer, atardecer, anochecer, solo contigo. Pero, solo ello lo he pensado, no ha ocurrido aún, son variedades de sueños, de momentos en los que quisiese todo eso, soy bastante exigente en todo ello. Ni sé si llegará ahora, o después, pero. Solamente quisiera verte ahora, unos cinco minutos y contemplarte en tu mayor esplendor... No dejo de pensar y sentirte a cada minúsculo detalle de mi día. Tan solo fue imposible verte hoy. Ayudaría tan solo tu compañía para no estar tan solo, Para estar junto a ti, volando cada vez que nos besamos. Últimamente, solamente, solamente. Necesitaba verte.''

No necesita título para mostrarse.

Quiero rescatar muchas cosas, quiero salir de la tristeza que abundo todos los días, quiero salir ede mi mismo, quiero volverme a encontrar y encontrarme solamente como quiero ser, quiero que vuelva la confianza y no se dónde empezar. Quiero ser todo y quiero que que seas la nada, quiero ser tantas cosas en mi vida en la tuya que ni se cómo empezar, la confusión me envenena tan rápido como el ántrax, me mata tan rápidamente como beber alcohol industrial y caer en un dolor que solamente he de resistir yo, es como si estuviese ahora mismo clavándome un cuchillo entre mis manos, y entre mis pies para sentir dolor y no sentir toda esa confusión que me mata, lentamente, poco a poco destruyéndome.

Título.

De verdad, cuídate mucho, come y duerme bien y sueña con los angelitos y no en esta cosa maligna que soy yo. Pero por favor. No me olvides. 
No me olvides, aún no. Que sigo aquí intentando llevarte conmigo  a un lugar donde siempre serás mía. Quizá en sueños, o solamente, conmigo en este preciso instante, en que mi cesantes palabras gritan que estés aquí.
En esos sueños que divago en una nada, en un espacio en el que solamente te encuentre allí, riendo y sonriendo cada vez que estamos allí, juntos.
De veras, sólo cuídate. Podrían ser mis últimas letras que consigan hablarte, ahora. En este pequeño espacio que sería mi alma...
Trato de despedirme con cariño, teniéndote sin tener y aún así, siendo suicida escribiéndote, aún siendo tan sutilmente macabro conmigo mismo que sabiendo a estas horas, a esta noche, de que me despida de ti.

Por favor, sueña y vive...

Cómo puedo hacer queriéndote sin querer.

Todo concurre en una vida que era incierta, surgen ideas en las que ni puedo concretar, hubo una gran vibra que rebosaba mis pensamientos, ya no concretaba  realmente nada. Vivía alejado de todo, contemplando lo más ínfimo del paisaje, nunca quise pensar que fuese eterno, porque de alguna manera. Todo terminaría. No lograba contextualizarse ante todo lo que me rodeaba, sentía la fría soledad enmarcada con algunos síntomas de olvido y con la necedad de tenerte aquí, entre tanta nada que me circunda el todo. Vivía solo en una habitación que quedaba junto a lo que siempre sería mi perdición. Era aquél lugar que la contemplé alguna vez de mi vida, y de allí concuerdo con la idea de que vuelva. así sean en brazos que no sean míos, sujetando su frágil cuerpo o el alma que estaría junto a ella.
Te sigo viendo en esas noches. Aún te extraño, aún sigo pensando en ti. Pero mientras nuestras voces no se junten. En miradas ciegas te he dicho adiós.

Algún día...


Algún día me amarás, así sea de tarde o de noche-
Algún día de provisto, así como el atardecer y el anochecer.

Algún día no más, me amarás sin razón alguna,
así como llega el sueño. 
Llega, despacio, y luego de repente.

Algún día como los miles de la vida, 
me amarás por haberte amado más que mis propias letras.

Algún día, no sé cuándo, ni sé cómo, 
llegaré y llegarás.
Yo a tu vida y tú a la mía.

Algún día pequeña mía, regresarás y regresaré...

Tal vez te encuentre por París, 
tal vez te busque por Madrid, bajo un cielo gris...

Sólo tal vez...
Tal vez te vuelva a buscar.

domingo, 20 de julio de 2014

Nosotros...

“Nosotros debimos estar juntos. Permanecer juntos. Yo debí buscarte menos, provocarte más. Tú debiste quedarte. Debimos quedarnos juntos, viajar por el mundo en mi cama, deshacer las almohadas, soñar, volar, quedarnos. Debí verte más los dientes, hacerte reír, tomarte de la mano y nunca dejarte ir. Debí no haberte querido tanto, no hacerte sentir necesario así tal vez te hubieras quedado. Debí conocerte más antes de enamorarme, debí enamorarte más antes de quererte tanto. Debí y debiste, debimos tanto.”